miércoles, 28 de marzo de 2012

ELEGÍA A DESQUITE

Hoy me acordé de la Elegía de Gonzalo Arango luego de ver un especial de El Tiempo en el que se muestran los capos dados de baja en los últimos años ¿Cuándo aprenderemos?




"Sí, nada más que una rosa, pero de sangre. Y bien roja como a él le gustaba: roja, liberal y asesina. Porque él era un malhechor, un poeta de la muerte. Hacía del crimen una de las más bellas artes. Mataba, se desquitaba, lo mataron. Se llamaba “Desquite”. De tanto huir había olvidado su verdadero nombre. O de tanto matar había terminado por odiarlo.
Lo mataron porque era un bandido y tenía que morir. Merecía morir sin duda, pero no más que los bandidos del poder.
Al ver en los diarios su cadáver acribillado, uno descubría en su rostro cierta decencia, una autenticidad, la del perfecto bandido: flaco, nervioso, alucinado, un místico del terror. O sea, la dignidad de un bandolero que no quería ser sino eso: bandolero. Pero lo era con toda el alma, con toda la ferocidad de su alma enigmática, de su satanismo devastador.
Con un ideal, esa fuerza tenebrosa invertida en el crimen, se habría podido encarnar en un líder al estilo Bolívar, Zapata, o Fidel Castro.
Sin ningún ideal, no pudo ser sino un asesino que mataba por matar. Pero este bandido tenía cara de no serlo. Quiero decir, había un hálito de pulcritud en su cadáver, de limpieza. No dudo que tal vez bajo otro cielo que no fuera el siniestro cielo de su patria, este bandolero habría podido ser un misionero, o un auténtico revolucionario.
Siempre me pareció trágico el destino de ciertos hombres que equivocaron su camino, que perdieron la posibilidad de dirigir la Historia, o su propio Destino.
“Desquite” era uno de esos: era uno de los colombianos que más valía: 160 mil pesos. Otros no se venden tan caro, se entregan por un voto. “Desquite” no se vendió. Lo que valía lo pagaron después de muerto, al delator. Esa fiera no cabía en ninguna jaula. Su odio era irracional, ateo, fiero, y como una fiera tenía que morir: acorralado.
Aún después de muerto, los soldados temieron acercársele por miedo a su fantasma. Su leyenda roja lo había hecho temible, invencible.
No me interesa la versión que de este hombre dieron los comandos militares. Lo que me interesa de él es la imagen que hay detrás del espejo, la que yacía oculta en el fondo oscuro y enigmático de su biología.
¿Quién era en verdad?
Su filosofía, por llamarla así, eran la violencia y la muerte. Me habría gustado preguntarle en qué escuela se la enseñaron. El habría dicho: Yo no tuve escuela, la aprendí en la violencia, a los 17 años. Allá hice mis primeras letras, mejor dicho, mis primeras armas.
Con razón... Se había hecho guerrillero siendo casi un niño. No para matar sino para que no lo mataran, para defender su derecho a vivir, que, en su tiempo, era la única causa que quedaba por defender en Colombia: la vida.
En adelante, este hombre, o mejor, este niño, no tendrá más ley que el asesinato. Su patria, su gobierno, lo despojan, lo vuelven asesino, le dan una sicología de asesino. Seguirá matando hasta el fin porque es lo único que sabe: matar para vivir (no vivir para matar). Sólo le enseñaron esta lección amarga y mortal, y la hará una filosofía aplicable a todos los actos de su existencia. El terror ha devenido su naturaleza, y todos sabemos que no es fácil luchar contra el Destino. El crimen fue su conocimiento, en adelante sólo podrá pensar en términos de sangre.
Yo, un poeta, en las mismas circunstancias de opresión, miseria, miedo y persecución, también habría sido bandolero. Creo que hoy me llamaría “General Exterminio”.
Por eso le hago esta elegía a “Desquite”, porque con las mismas posibilidades que yo tuve, él se habría podido llamar Gonzalo Arango, y ser un poeta con la dignidad que confiere Rimbaud a la poesía: la mano que maneja la pluma vale tanto como la que conduce el arado. Pero la vida es a veces asesina.
¿Estoy contento de que lo hayan matado?
Sí.
Y también estoy muy triste.
Porque vivió la vida que no merecía, porque vivió muriendo, errante y aterrado, despreciándolo todo y despreciándose a sí mismo, pues no hay crimen más grande que el desprecio a uno mismo.
Dentro de su extraña y delictiva filosofía, este hombre no reconocía más culpa, ni más remordimiento que el de dejarse matar por su enemigo: toda la sociedad.
¿Tendrá alguna relación con él aquello de que la libertad es el terror?
Un poco sí. Pero, ¿era culpable realmente? Sí, porque era libre de elegir el asesinato y lo eligió. Pero también era inocente en la medida en que el asesinato lo eligió a él.
Por eso, en uno de los ocho agujeros que abalearon el cuerpo del bandido, deposito mi rosa de sangre. Uno de esos disparos mató a un inocente que no tuvo la posibilidad de serlo. Los otros siete mataron al asesino que fue.
¿Qué le dirá a Dios este bandido?
Nada que Dios no sepa: que los hombres no matan porque nacieron asesinos, sino que son asesinos porque la sociedad en que nacieron les negó el derecho a ser hombres.
Menos mal que Desquite no irá al Infierno, pues él ya pagó sus culpas en el infierno sin esperanzas de su patria.
Pero tampoco irá al Cielo porque su ideal de salvación fue inhumano, y descargó sus odios eligiendo las víctimas entre inocentes.
Entonces, ¿adónde irá Desquite?
Pues a la tierra que manchó con su sangre y la de sus víctimas. La tierra, que no es vengativa, lo cubrirá de cieno, silencio y olvido.
Los campesinos y los pájaros podrán ahora dormir sin zozobra. El hombre que erraba por las montañas como un condenado, ya no existe.
Los soldados que lo mataron en cumplimiento del deber le capturaron su arma en cuya culata se leía una inscripción grabada con filo de puñal. Sólo decía: “Esta es mi vida”.
Nunca la vida fue tan mortal para un hombre.
Yo pregunto sobre su tumba cavada en la montaña: ¿no habrá manera de que Colombia, en vez de matar a sus hijos, los haga dignos de vivir?
Si Colombia no puede responder a esta pregunta, entonces profetizo una desgracia: Desquite resucitará, y la tierra se volverá a regar de sangre, dolor y lágrimas."


jueves, 22 de marzo de 2012

Curiosidades sobre el nuevo fiscal, Eduardo Montealegre

  1. Primer fiscal en la historia que ha sido magistrado de la Corte Constitucional.
  2. Montealegre parece especializarse en ejercer importantes cargos en períodos cortos. Como magistrado de la Corte Constitucional duró un poco más de tres años. Como Fiscal, según lo conceptuado por el Consejo de Estado, deberá ejercer hasta que se venza el término para el cual fue elegida Viviane Morales.
  3. El externado es la Universidad con más fiscales elegidos, tres frente a dos de la Javeriana y el Rosario.
  4. En Colombia, el hombre es el elegido cuando la terna está compuesta por dos mujeres y un hombre.
  5. Montealegre era el único penalista de la terna. Santos manifestó que la diversidad de los candidatos se debía a su interés de proponer diferentes perfiles ¿No sería mejor que el perfil ya estuviera definido en nuestra normativa?
  6. Es la elección más rápida de Fiscal en la historia reciente de Colombia.
  7. Montealegre era el único ternado con maestrías en el exterior.

martes, 20 de marzo de 2012

A propósito de "The Front Page" de Billy Wilder

De todas las películas de Billy Wilder, The front page no es una de las más recordadas, ni de las más queridas. Sus protagonistas, Jack Lemmon y Walter Matthau, cuestionaron a Wilder por mutilar la gracia del filme al obligarlos a ceñirse en todo momento al guión, la mayoría de críticos de la época consideraban que la película había sido un paso en falso, un remake de calidad inferior a las versiones hechas por Howard Hawks (His girl friday, 1940) y Lewis Milestone (The front page, 1931), en tanto que Carol Burnett se avergonzaba del papel que había interpretado en la cinta.
Aún así, The Front Page, como casi todas las películas de Wilder, es una cinta llena de encantos.  El guión, apenas adaptado del original escrito por Hecht y MacArthur, no solo es una muestra de un exquisito y fino humor negro, sino que, a partir de las experiencias de sus autores, logra recrear el ambiente caótico de las salas de prensa en el Chicago de los años veinte. Al inicio de la película, por ejemplo, Bensinger (David Wayne), el único periodista que intenta narrar los hechos con alguna objetividad, nos cuenta que Earl Williams (Austin Pendleton) será ejecutado a las siete de la mañana y que algunos guardias serán enviados para proteger los más importantes edificios de la ciudad. “El Sheriff Hartman acaba de poner 200 parientes más en la nómina para proteger a la ciudad en contra del Ejército Rojo que partirá de Moscú en pocos minutos” es, en cambio, la información que transmite Murphy (Charles Durning) a su periódico para que sea publicada en la edición de la mañana.
Son tiempos conflictivos en Estados Unidos, Sacco y Vanzetti habían sido ejecutados luego de una farsa de juicio hacía pocos años y el movimiento anarquista tomaba fuerza en ciudades como Nueva York y Chicago. Los periodistas en The Front Page, sin embargo, están más interesados en ganar lectores que en cuestionar lo que sucede. Ellos saben que Earl Williams es, en realidad, un enfermo mental que difícilmente pudo entender lo que hacía cuando disparó a un policía, pero que deberá ser ejecutado, porque el alcalde, (Harold Gould) así lo necesita para ganar las próximas elecciones. Aún así sus columnas jamás editorializan o critican lo que sucede. Su único interés es tener la portada que más periódicos venda.
Menos interesado aún está Hildy Johnson (Jack Lemmon), quien solo desea marcharse cuando antes de Chicago a Filadelfia para casarse con su prometida, Peggy Grant (Susan Sarandon). Pese a todo, él es el único que descubre el escondite de Williams, escapado recientemente. Walter Burns (Walter Mathau), el jefe de Johnson, se entera de la situación y hace lo posible por retener a Johnson para que con su habilidosa pluma relate en exclusiva los extraños hechos.
Cuando Williams es encontrado por el Sheriff (Vincent Gardenia), Johnson y Burns son arrestados por ayudar a encubrir a un fugitivo. Los periodistas recuperan su libertad, sin embargo, cuando chantajean al alcalde en contar que él escondió un indulto dado por el gobernador a Williams. Burns, aparentemente emocionado por todo lo que ha vivido con Johnson esa noche, ayuda a su amigo a llegar a tiempo a la estación de tren donde lo estaría esperando Peggy para viajar a Filadelfia. Como regalo de bodas, Burns da su reloj a Johnson. Unos segundos después, el editor del periódico se dirige a un telegrafista para decirle: “Envíe este mensaje al jefe de policía Gary en Indiana. Dígale que llegue al tren de medianoche que se dirige a Filadelfia y arreste a Hildy Johnson… Sí, ese miserable me ha robado mi reloj.” 

lunes, 19 de marzo de 2012

La religión no debe tenerse en cuenta


En las pasadas elecciones colombianas,  escuché a una amiga colombiana decir que jamás votaría por Mockus, porque él era ateo. Antes de que Obama fuera elegido, en un programa de NPR, un politólogo afirmó que era casi imposible que un no cristiano pudiera convertirse en el próximo presidente de Estados Unidos. Finalmente, la semana pasada en The Guardian, salió publicado un artículo (ver aquí) que calcula los votos para las primarias republicanas con base en la religión de los individuos.
La verdad este tipo de ilusión, creer que los demás se comportarán de una forma determinada con base en su religión, no es más que el producto de, al menos, dos sesgos cognitivos, según la terminología desarrollada por Tversky y Kahneman en los años setenta.  El primero, denominado In-group-out-group bias,  consiste en el favoritismo hacia quienes hacen parte de nuestro propio grupo.[1] En la religión de cada uno pueden encontrarse desde Torquemadas –quien, de paso, es descrito como una persona austera y muy piadosa—hasta Jim Jones y Osama Bin Laden.
El segundo sesgo, llamado illusion of asymmetric insight,[2] consiste en creer que nuestro conocimiento sobre los demás es superior al que tienen sobre nosotros. En realidad, así como es casi imposible que los otros conozcan sobre nuestras más intrínsecas creencias, nosotros difícilmente podemos saber si un político nos miente cuando afirma que es un piadoso miembro de una religión. En palabras de la sabiduría popular, caras vemos, corazones no.
Así que en las próximas elecciones, cuando lo intenten convencer sobre las bondades o maldades de un candidato, esté alerta. Sus prejuicios pueden estar haciéndole tomar una decisión equivocada. Racionalmente, no se le olvide, la religión no debe tenerse en cuenta.


[1] Para una reciente investigación de cómo se forma el sesgo en los menores, ver: Dominic, A. (2011) Whrein lies children’s integroup bias? Egocentrism, social understanding, and social projection. Child Development, (82)5, 1579-1593.
[2] Ver: Pronin, E, Savtisky, K. y Lee, R. (2001). You don’t know me, but I know you: The ilussion of asymmetric insight. Journal of Personality and social psychology. (81)4, 639-656.

sábado, 17 de marzo de 2012

A propósito de Mimacs à tire-larigot, de Jean-Pierre Jeunet


Bazil (Dany Boom), el personaje principal de Mimacs, es un hombre en contra de quien parece ensañarse el destino. Cuando era niño, su padre murió en un accidente con una mina antipersonal. La pena golpea de forma tal a su madre que se ve obligada a hospitalizarse en un hospital mental. Sin padres, Bazil termina internado en un orfanato. Ya mayor, mientras cumple su trabajo atendiendo un local de alquiler de películas, es alcanzado por una bala perdida que se aloja en su cerebro. El cirujano lanza una moneda para decidir si la retira y convierte a Bazil en un vegetal, o si la deja y pone en riesgo para siempre su vida. Al final, el destino da un respiro a Bazil y evita que le practiquen la complicadísima cirguía.
Uno esperaría algún cambio en la personalidad de Boom. La certeza y cercanía de la muerte son experiencias trascendentales, de esas que no nos dejan ser los mismos luego de vivirlas. No obstante, Boom sigue siendo el mismo, afectado más por haber perdido su trabajo y sus objetos personales que por el miedo constante a perder su vida.
En la calle, Bazil es adoptado por un grupo de recicladores que viven en una especie de cueva llena de extraños objetos. En la tradición del Brasil de Terry Gilliam (1985) o Alphaville de Godard (1965), el hogar de los recicladores es deliciosamente anacrónico. Maquinas de escribir antiguas se mezclan con televisores en blanco y negro, y computadores portátiles. Esta bella y cuidadosa recreación del mundo fabulesco de los recicladores es quizás lo mejor del trabajo de Jeunet en Mimacs.
Gracias a su nueva familia, Bazil es capaz de idear una compleja y sofisticada venganza en contra de las industrias que de forma irresponsable fabricaron y comercializaron la bala que se incrustó en su cerebro y la mina que asesinó a su padre. Muy al estilo de la antigua Misión Imposible, Bazil diseña complicadas escaramuzas en las que cada uno de los miembros de su familia tiene que cumplir un papel especial. La contorsionista (Julie Ferrier) se esconderá en una maleta, el hombre bala (Dominique Pinon) deberá surcar el cielo  lanzado por un cañón, en tanto que Reminton (Omar Sy) hará uso de su acento congoleño para confundir a los traficantes de armas.
Micmacs es una película que iguala las virtudes visuales de todos los anteriores filmes de Jeunet, y que comparte algunas obsesiones de las obras anteriores del director. Bazil, el personaje principal, pierde a su padre en un accidente con una mina anti-personal, al igual que la madre de Amelie  muere luego de que un suicida le cayera encima en la plaza de Notre-Dame. Muchas de las escenas Mimacs Delicatessen (1991) transcurren en los elevados y bellos techos parisinos. 
Aún así, hay algo que falta a Mimacs. En Amelie y Un long dimanche de fiançailles (2004), Audrey Tautou logró crear un personaje atractivo capaz de proporcionar la carga emotiva que las virtudes técnicas en ocasiones niegan. En Delicatessen, la relación entre Julie y Louison colorea con ternura el trágico y cruel mundo de caníbales desalmados sobre los que gira la trama de la película.  El personaje de Boom, en cambio, parece más cercano a las películas de humor en las que suele actuar, que al mundo fabulesco recreado por Jeunet. Bazil difícilmente despierta la empatía necesaria para acercarse a la película, al punto que su beso final con la contorsionista no parece la consecuencia natural de la trama, sino una escena importada de otra cinta.
Mimacs también recuerda a In weiter Ferne, so nah! (Wenders, 1993). En ambas películas un grupo de outsiders se convierte en héroes al desvertebrar una banda de comercializadores de armas. Es extraño que autores tan complejos como Wenders y Jeunet hayan escogido una visión tan ramplona y simplista de los males y enfermedades de la humanidad. El problema no son las armas, para asesinarse los hombres no necesitan tecnología, les basta un machete como  en Rwanda.

viernes, 16 de marzo de 2012

GRACIAS POR LIBRARNOS DE CUBA


No sé por qué ha causado tanto escozor las presiones ejercidas por Washington para evitar que Cuba asista a la siempre productiva “Cumbre de las Américas.” Al fin y al cabo, es cierto que el régimen cubano viola al menos los artículos 3 y 4 de la Carta Democrática de la OEA.
También es cierto que la presión norteamericana por evitar la llegada de Cuba, no es más que una pequeña batalla  en la larga lucha que los Estados Unidos han tenido siempre a favor de la democracia y las instituciones legítimas. Una historia que empezó con el derrocamiento de Mohammad Mosaddeq, el primer ministro iraní culpable de uno de los peores crímenes contra la humanidad, querer nacionalizar el petróleo en su país. Con razón, la recién creada CIA y el MI6 ordenaron su derrocamiento y su reemplazo por el gran paladín de la democracia, Mohammad Reza Pahlevi, más conocido como el Sha de Irán.
En nuestro continente, por ejemplo, sin la preclara ayuda norteamericana, Allende no habría sido derrocado y ese gran luchador de la democracia, Augusto Pinochet, jamás habría tenido el honor de enriquecer la política con sus humanitarias caravanas.  Ni que decir del apoyo que Kissinger dio a Videla para que Argentina pudiera organizar su primer mundial. Sin la administración Nixon, Luque y Kempes jamás se habrían inspirado y Argentina habría sido incapaz de derrotar a Perú por 6 goles, en esa justa y prístina contienda deportiva.
El problema está en que estamos acostumbrados a echarle el agua sucia al imperio del norte. Es cierto que Torrijos y Roldós murieron en extrañísimas circunstancias, que más de doce mil civiles han sido asesinados en la guerra de Afganistán, que todavía nacen en Vietnam niños con problemas genéticos causados por las armas químicas norteamericanas. Todos esos son accidentes normales, causados por la inexperiencia de pilotos, soldados y químicos,  nunca son el resultado de algún cálculo maligno proveniente de El Pentágono.
Así que gracias a Estados Unidos por evitar la llegada de Cuba. Igual, gracias por dejar de subvencionar a la UNESCO por su voto a favor de Palestina. Al fin y al cabo, todos saben de los antidemocráticos y perniciosos fines de la UNESCO, “Contribuir a la paz y a la seguridad en el mundo mediante la educación, la ciencia, la cultura y las comunicaciones.” Todos sabemos que la UNESCO está equivocada, que la mejor forma de lograr la paz no es alfabetizando y educando a los pueblos. No, la mejor forma es a través de las caravanas pinochetiscas, de los mundiales de fútbol, de las medidas a favor de la libertad de expresión del Sha. Al fin de cuentas, como dijo Santorum, el sabio candidato republicano, la educación en la Universidad es mala, porque con ella, la gente pierde la fe. Si es malo educar a los mayores, cómo será a los niños. Gracias a Estados Unidos, por sus siempre válidos y sabios consejos.


miércoles, 14 de marzo de 2012

Fútbol para todos

El senador liberal Luis Fernando Duque García acaba de radicar un proyecto de ley que pretende  declarar, “De interés público la transmisión del Torneo del Fútbol Profesional Colombiano,” con el fin de, “Que todos los canales de televisión en Colombia tengan la posibilidad de transmitir los partidos de su interés.”
Hace poco (ver artículo) manifesté que el Estado no debía declarar al fútbol como un bien público, porque era injusto exigir a los ciudadanos el pago de impuestos para subvencionar los gustos de otras personas. No obstante, tales  críticas no son aplicables al proyecto presentado por el senador Duque García, dado que la nueva ley en teoría no generaría gastos adicionales al Estado.
Aún así, me parece un proyecto contradictorio, ineficaz y contraproducente. En su artículo 4, por ejemplo, establece que, “Los eventos de interés para la comunidad son aquellos que interesan a todos los habitantes del territorio nacional, por razones de identidad y representatividad nacional, cultural y social.” A primera vista, uno pensaría que el fútbol difícilmente podría considerarse como de interés público, toda vez que no interesa a “todos los habitantes del territorio nacional.” Incluso, me atrevería a decir que ni siquiera interesa a la mitad, pero, bueno, esto es algo que deberían definir encuestas que el proyecto de ley debería incluir, por lo menos.
De todos modos, no es por el artículo cuarto que el fútbol entra a considerarse de interés general. Es el segundo quinto—existen dos artículos quintos en el proyecto—el que explica por qué el fútbol es en realidad una actividad de interés general.  Según este artículo, el fútbol debe entenderse como de interés para la comunidad porque: “a) Es el deporte con más arraigo y popularidad en Colombia y está inmerso en la cultura nacional. b) Tiene relevancia nacional e internacional e involucra a todas las regiones de Colombia. c) Contribuye a la formación y fortalecimiento de la democracia) d) Es un evento con tradición y vocación de permanencia en todo el territorio colombiano. e) Es un evento generador de entidades que permite aflorar sentimientos de pertenencia en toda la nación.”
Un deporte puede cumplir todos los requisitos del artículo quinto y aún así no satisfacer el criterio dado por el cuarto. Así las cosas, o bien el criterio es que todos los colombianos deben interesarse en el fútbol, o bien el fútbol es de interés general por las razones dadas en el quinto, sin importar lo que diga el cuarto.
Por lo demás, el artículo quinto parece más una exposición de motivos que una regla jurídica, se asemeja más a una serie de enunciaciones sobre hechos que no se han probado. Por ejemplo, ¿Será verdad que el fútbol fortalece la democracia? ¿Existirá alguna relación en el mundo entre la práctica del fútbol y el respeto por los valores democráticos? ¿Es cierto que el fútbol involucra a todas las regiones de Colombia? ¿Son los sanandresanos, por ejemplo, amantes del balompié?
Ahora bien, supongamos que el fútbol sí cumple los criterios expuestos en el segundo artículo quinto ¿Justifican estos hechos la ley? Lo que pretende en realidad el proyecto es obligar a, “Los equipos profesionales del Fútbol Profesional Colombiano” a que comercialicen los derechos, “de modo tal que se garantice la transmisión en directo de dichos encuentros a todo el territorio nacional.” Uno puede suponer que el fútbol es parte esencial de la cultura colombiana, pero eso no significa que lo sea el fútbol profesional colombiano ¿En qué sentido un partido entre Patriotas y Chicó, por ejemplo, genera sentimientos de pertenencia en toda la nación? De hecho, mi experiencia como aficionado al fútbol sugiere lo contrario. He visto en Bogotá a hordas de enardecidos seguidores gritar “Porque el rolo soy yo, porque el rolo soy yo, vos sos un provinciano la … que te parió.” He escuchado a periodistas descalificar a toda una región, porque no comparten los métodos de selección de jugadores de un entrenador. La verdad es que me cuesta mucho entender cómo el fútbol profesional pueda generar el sentido de pertenencia del que habla la ley.
Además, no es claro qué es lo que exige la ley. Según el proyecto, el artículo sexto se cumple con “la transmisión a través de una emisora de televisión abierta nacional.” ¿Significa esto que la DIMAYOR debe aceptar la oferta hecha por Caracol o RCN, sin importar que tan baja sea? Supóngase que los canales acuerdan transmitir solo si no tienen que pagar dinero alguno, ¿Implica la ley que los canales pueden adquirir los derechos gratis? ¿Qué sucede si los canales no desean transmitir los partidos, porque la audiencia es menor a la de sus programas tradicionales? ¿Debería imponerse el fútbol, solo porque es de interés general? ¿No es esta una clara violación a la libertad de empresa?
Por último, la ley no explica cuándo se satisfacen sus demandas ¿Es necesario la transmisión de todos los partidos o uno por dos fechas, o sólo las finales? ¿Se satisface el requerimiento si los partidos se emiten por diferido a las dos de la mañana?
Si yo fuera el senador ponente de este proyecto, lo retiraría. Una cosa es desear fervientemente ver los partidos de fútbol del equipo amado, otra muy distinta, creer que a todos los colombianos les interesa lo mismo.   

martes, 13 de marzo de 2012

Curiosidades sobre la terna para Fiscal


  • Solo uno de los candidatos, Eduardo Montealegre, es penalista. Aunque es cierto que la Constitución no exige esta calidad a los fiscales, la Corte Suprema la sugirió cuando las ternas propuestas por Uribe. Si bien Viviane Morales no es penalista, creo que es importante reabrir el debate sobre las características que debe tener el Fiscal General de la Nación. Exigir que los ternados sean penalistas podría contribuir a la despolitización del cargo.
  • Dos son mujeres, Santos parece haberse unido al clamor de cierto sector académico que propugna por la elección de una mujer en la Fiscalía. (Ver artículo Uprimny)
  • Ninguno de los ternados apareció en la lista de posibles candidatos que circulaba en los medios.  Santos no solo realizó el proceso con prontitud, sino con la discreción necesaria.
  • Montealegre sería el segundo fiscal, después de Luis Camilo Osorio (Consejo de Estado), en haber sido magistrado de una de las altas cortes (Corte Constitucional).
  • De los 6 fiscales elegidos hasta el momento, 2 son rosaristas, 2 externadistas y 2 javerianos. El nuevo fiscal rompería el empate entre las tres universidades.
  • Dos de los candidatos provienen de tradicionales familias de abogados. El padre de Mónica de Greiff fue el primer Fiscal General de la Nación, en tanto que el padre y abuelo de María Luisa fueron magistrados de la Corte Suprema de Justicia.
  • Con la inclusión de Montealegre, los externadistas dejaron de ser ex-ternados. 


Preguntas para Petro (Versión Alcalde)


  1. ¿Tiene pruebas de la participación de Robledo en los actos vandálicos de las protestas en contra de Transmilenio? Si las tiene, ¿Acudirá a los mecanismos de control como lo exige la ley? Si no las tiene, ¿Por qué acusó a una persona sin poseer las pruebas necesarias?
  2. ¿Por qué no manifestó públicamente—como sí lo hizo el presidente Santos en el caso de las marchas a favor de la repartición de tierras—su apoyo a las protestas en contra de Transmilenio? ¿Conocía usted de los diálogos de su funcionaria Selma Asprilla con miembros del Moir? (Vervideo)
  3. ¿Cree usted que a través de trinos en twitter se gobierna a una ciudad en tiempos de crisis?
  4. ¿Por qué se demoró tanto tiempo en enviar a los policías el día de las protestas?
  5. Por último, sobre otro tema, ¿Qué lo hizo cambiar de opinión sobre el uso que le daría al Campín? (Ver video) ¿Va a construir el escenario para conciertos en el cementerio como anunció en la campaña?

domingo, 11 de marzo de 2012

La educación, otra vez


En lo que lleva este blog, he hecho dos predicciones. La primera se cumplió a cabalidad, la coalición Parody-Mockus fue una no consolidada vía que solo logró quedar  tercera en las elecciones para alcalde. El futuro de la segunda predicción se comenzará a definir en pocos días, cuando el congreso comience sus sesiones y se renueve la discusión sobre la educación superior en el país.
En octubre pasado, dije que la marcha de los estudiantes era anodina, porque difícilmente llevaría a un cambio de opinión en el gobierno y la sociedad civil. Al parecer, estaba equivocado porque el gobierno retiró el proyecto de reforma a la educación en un acto que puede darle la razón a los movimientos estudiantiles.
No obstante, hasta que no se apruebe una nueva ley que sea mejor que los proyectos fallidos, los resultados de las marchas estudiantiles no solo son anodinos, son perjudiciales. El objetivo no puede ser acabar con un proyecto de ley que mejoraba así fuera mínimamente las condiciones actuales, sino sustituirlo por uno que sí solucione de fondo los problemas de la educación en Colombia.
El marco para la iniciación de las discusiones en el Congreso no puede ser mejor. La O. E. C. D. acaba de publicar un profundo estudio que demuestra que 1. Los países más ricos en recursos naturales son los que gastan menos en educación y 2. En palabras de Andreas Schleicher, los resultados de los procesos educativos, “Son un poderoso predictor de la riqueza y resultados sociales que los países lograrán a largo plazo.”
Destruir es fácil, lo difícil es construir. Criticar proyectos como los elaborados por el gobierno es sencillo, la improvisación y la falta de justificaciones científicas sólidas son el común denominador de las políticas estatales en Colombia. Lo complicado es lograr un proyecto viable que reconozca los derechos de las personas y que logre hacerse paso en medio de los diferentes actores políticos.
La Federación Universitaria Nacional, FUN, (consultar aquí) ha presentado una “Propuesta de Exposición de Motivos” para un proyecto de ley sobre educación superior en Colombia. Aunque es difícil juzgar lo que sería una ley si no se conocen sus artículos, la propuesta por lo menos es un muy importante avance. Por su parte, el Ministerio de Educación inició desde el 8 de marzo los diálogos sobre la reforma a la educación con participación de más de 50 universidades del país. Además, se creó una página en internet para que la comunidad pueda contribuir a la construcción del proyecto de ley (consultar aquí). Hasta el momento, la página no alberga propuesta normativa alguna.
Aunque casi todos reconocen la importancia de la educación, pocos están dispuestos a pagar por ella y a dedicarle el tiempo necesario. La publicación hecha por la FUN y la página creada por el Ministerio de Educación deberían ser objeto de amplia divulgación por los medios de comunicación del país. No es una exageración decir que en este proyecto está gran parte de nuestro futuro. Por lo demás, yo espero que el Estado, los jóvenes y la sociedad me den la grata sorpresa de demostrarme que estaba equivocado. 

jueves, 8 de marzo de 2012

Preámbulo a las instrucciones para dar cuerda al reloj


¡Feliz día de la mujer!


Un día como hoy, el 25 de marzo de 1911, 146 mujeres murieron calcinadas en la fábrica de camisas Triangle Shirtwaist en Nueva York. Entre los pisos 8 y 10 de que hoy es el Brown Building de NYU, las mujeres se encontraban trabajando, encerradas bajo el pretexto de evitar robos. Las pésimas condiciones laborales propiciaron el fuego, la única escapatoria para las obreras fue el suicidio. La lógica del capitalismo siempre es perversa, es más importante proteger la propiedad que la vida de las personas.
Según un estudio realizado, entre otros, por OXFAM, entre 2001 y 2009, casi medio millón de mujeres fueron víctimas de violencia sexual en el marco del conflicto armado colombiano. En un día como hoy, cada 18 segundos una mujer será maltratada, según la ONU. A más de un siglo de la celebración del primer día nacional de la mujer por parte del partido socialista en Estados Unidos, según la ONU, todavía no existe un solo país en el cual las mujeres tengan el mismo status o las mismas oportunidades que los hombres.
¡Feliz Día a todas las mujeres! Ojalá que en los próximos años, podamos celebrar no el día de la mujer, sino el cese total de las agresiones y discriminaciones en contra de ellas.

miércoles, 7 de marzo de 2012

A mí que me expliquen


¿Por qué el grupo Anonymous en Colombia afirma que uno de sus objetivos es defender la libertad de expresión y, al mismo tiempo, sostiene que va a hackear a quienes defienden la tauromaquia? ¿No es esta una contradicción performativa?
¿Por qué era censurable que el gobierno Uribe tuviera funcionarios con parientes cuestionados, mas no lo es en el caso de la fiscal, Viviane Morales? ¿No es más grave que la pareja sea culpable de un delito a que el investigado sea un hermano? (Ver comentario el antagonista y Cecilia Orozco)
¿Por qué está mal que el procurador acuda a la religión para justificar sus acciones, pero no lo está cuando lo hace la fiscal para defender a su marido?
¿Por qué cuando se cuestiona a los funcionarios cercanos a Uribe, jamás se menciona a su ministro de defensa?
¿Por qué los grupos antitaurinos no se oponen al consumo de carne, si este es tan innecesario,  produce más dolor a los animales y pone en más grave peligro al ecosistema actual? (Más sobre el tema, pulse aquí)
¿Por qué los sectores más radicales de la izquierda colombiana censuraron los proyectos reelecionistas de Uribe, mas nunca cuestionaron los de Chávez? ¿Está bien perpetuarse en el poder si se es de izquierda?

martes, 6 de marzo de 2012

El poder de las mentiras (A propósito de "Act of Valor")


Confieso que hay películas que me hacen sentir tan culpable,  que me obligan a explicar por qué fui a verlas. Es el caso de “Act of valor” (Mccoy y Waugh, 2012). La verdad es que estaba siendo presentada en la sala contigua a “The Artist” y una vez terminada ésta, no quise perder la oportunidad de ver otra película gratis. Bueno, eso y la sospecha de que hablaría sobre Colombia fueron suficiente motivos para adentrarme en la tortura cinematográfica que es ver “Act of Valor.”
Pensada como un filme propagandístico sobre los marines estadounidenses, “Act of Valor” fue promocionada como una película que mostraba las  historias reales de los soldados norteamericanos en la guerra contra el terrorismo. Los actores son marines verdaderos, de los cuales únicamente sabemos su rango y su apellido.
En el cine y la literatura abundan relatos artísticos de quienes regresaron de la guerra y quisieron exponer sus demonios para que se perdieran o lastimaran menos. Uno esperaría que “Act of Valor” fuera algo así, al menos que tuviera un poco de lo que es la terrible experiencia de la guerra. La verdad es que uno peca de ingenuo, uno olvida que el filme en realidad es la prolongación de una propaganda, casi dos horas de mentiras entrelazadas por un pésimo guión y unas más malas actuaciones, un costoso panfleto cuya única virtud es el suspenso que puede generar en quienes todavía dudan que en una película de su tipo, los soldados estadounidenses saldrán siempre ganando.
Lo demás son mentiras y absurdos estereotipos. Mentiras ridículas, como la de un espía de la CIA que fue capaz de ir de Colombia a Costa Rica… EN MOTO, o la de la ubicación y rescate de una secuestrada en medio de la selva costarricense, en una operación organizada y ejecutada en un solo día (Si así hubieran recuperado a Marc Gonsalves, Thomas Howes y Keith Stansell). Por lo demás, en la película, ninguna operación de guerra norteamericana causa muertes civiles y todos los disparos de los marines dan en el blanco, en tanto que las de sus enemigos pasan tan lejos de sus objetivos, como la verdad de esta película.
Como en cualquier propaganda bélica, los enemigos todos obedecen a los mismos estereotipos de Hollywood, un musulmán checheno que pone una bomba en una escuela en Manila, narcotraficantes mexicanos que ayudan a introducir terroristas que desean atentar contra Las Vegas, un judío que por dinero ayuda a quien antes era su amigo musulmán. Para la película todo es fácil, los norteamericanos, que son los buenos, se defienden de otros, que son los malos, con una tecnología y un coraje que les permite ganar cada guerra, cada batalla, con solo algunas pequeñas bajas.
Esa es la historia de “Act of Valor” y, ceteris paribus, la misma que Bush vendió a su nación para legitimar guerras innecesarias. El problema, claro está, en que se hagan estos tipos de películas es que la gente las crea, que se convenzan  que más que una propaganda están viendo un testimonio de las guerras que se viven en nuestro planeta. En uno de los chistes de Condorito, un chofer de bus lo regaña por desobedecer un letrero que prohíbe fumar dentro del vehículo. “Qué tal que obedeciera,” contesta el pajarraco. “Si le hiciera caso a todos los letreros, utilizaría brasieres leonisa.”  No se rían de Condorito, hay personas que obedecen ciegamente las propagandas, incluso están listos a  dar la vida por lo que ellas dicen. No se les olvide, Bush, después de todo, fue reelecto.

lunes, 5 de marzo de 2012

Recuerdos de un mundo no tan perdido (A propósito de The Artist)


En 1927, el primer reloj de cuarzo era construido por Warren Marrison y J. W. Horton, Bergson se convertía en el segundo filósofo, después de Eucken, en ganar un nobel de literatura, Russell publicaba “Analysis of Matter” y Hesse inmortalizaría los dramas intelectuales de su generación, con su décima novela, El lobo estepario.  En México, la guerra cristera comenzaba a cobrar más de 200 mil vidas; en tanto que en Alemania, el hijo de un modesto profesor de lenguas clásicas formulaba el principio de incertidumbre. 1927 fue un año especial para el cine, en marzo, Fritz Lang estrenaba Metropolis, la película más importante del expresionismo alemán, el 11 de mayo, la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas era creada, en tanto que el 6 de octubre, en el teatro de la Warner Brothers, un público incrédulo escucharía a Al Jolson decir, “Wait a minute, wait a minute, you ain’t heard nothin’ yet.”  El cine sonoro tendría su primer gran éxito, y el cine mudo comenzaría su paulatina desaparición de las pantallas.
Gracias al invento de Lee de Forest, el mundo pudo escuchar desde los alaridos mentirosos de Hitler, hasta las alegras notas del Entrerriano, el primer tango grabado en el cine. Un nuevo universo artístico apareció entonces y posibilidades insospechadas en el séptimo arte de la época comenzaron a ser exploradas por los directores. Pero, al tiempo que un nuevo cine nacía, la sociedad en la que creció y floreció el cine mudo comenzaba a desaparecer. Poco a poco, los Chaplin, los Keaton, los Lloyd fueron dando paso a otros actores que utilizaron la voz para igualar lo que sus maestros habían construido con su ingenio y magia.
The Artist es un homenaje a ese mundo casi desaparecido. Aquel que de vez en cuando regresa con obras livianas como Silent Movie de Mel Brooks (1976) o extrañas como Tuvalu (Helmer, 1999). Dirigida por Michael Hazanavicius, la película cuenta la historia de George Valentin (Jean Dujardin), una estrella que ve su carrera truncada con el florecimiento del cine sonoro. Grabada en 22 imágenes por segundo, con un sonido no diegético, The Artist no solo reproduce la estética del cine de los años 20, sino que evoca de forma sutil el ambiente de la época, como por ejemplo, al introducir a Jack (Uggie), el Jack Russell Terrir que acompaña a Valentin a lo largo de la película y que recuerda a Milú, la mascota de Tintín, y al perro que aparecía junto a las victrolas de la RCA Victor.
Lo interesante de The Artist, no es, sin embargo, la trama. Historias de la decadencia que trajo consigo el cine sonoro son tan antiguas como Sunset Bulevard, la obra maestra de Billy Wilder (1950). Lo bello de la película es su capacidad de recrear una estética que en ocasiones parece perdida. The Artist es un filme mudo que, sin embargo, logra cautivar y emocionar a espectadores acostumbrados a otro tipo de expresiones. En una época en que Hollywood demuestra su incapacidad creativa al empeñarse en convertir películas como Star Wars en formatos 3D, Hazanavicius nos enseña que otros caminos que dependen más en la habilidad del artista que en los recursos tecnológicos, no solo son posibles, sino, tal vez, más humanos y más cercanos al espectador. 

viernes, 2 de marzo de 2012

¡MOCKUS A LA FISCALÍA!

No nos digamos mentiras, el país está en peligro. Si la Corte se demora tanto para elegir el reemplazo de Viviane Morales como se tardó para escogerla, muy seguro que Wilson Martínez se jubilará siendo Fiscal, esperando inútilmente a que nombren a su sucesor. Por eso sugiero una solución práctica, justa, conveniente para el país, Mockus debe ser el nuevo Fiscal General de la Nación.
Con razón, me dirán que Mockus no cumple con los requisitos exigidos por la Constitución, pero en realidad eso no importa. Si se modificó la Carta Política para que un presidente pudiera ser reelegido, por qué no hacerlo en el caso de la Fiscalía, sobre todo en épocas en las que el procurador defiende la tesis del Cohecho unilateral.
Las ventajas de elegir a Mockus son evidentes. En primer lugar, no cabe duda que jamás le temblará la mano para perseguir al delito. Por otro lado, en épocas en que se pone entredicho a la clase política, nadie con mayor experiencia que Mockus para construir la institucionalidad en el país. Todos sabemos que gracias a él, “Visionarios con Antanas” y “La Alianza Social Indígena” se convirtieron en partidos políticos consolidados, capaces de mantener un sólido caudal electoral a partir de la coherencia de sus ideas. En esta labor, quizás sólo Santos tenga mayor experiencia. Recordemos los arduos esfuerzos del ahora presidente por construir movimientos tan compatibles ideológicamente como el samperismo, el pastranismo y el uribismo.
Ahora bien, en épocas en que Uribe no solo le hace oposición al partido que lleva su apellido, sino que baila agraciadamente el asereje con Lucho Garzón, se necesita una mente brillante, clara, diáfana, como la de Mockus, para entender el poco fluctuante acontecer político. Sólo él podrá explicarnos por qué el político más exitoso de la izquierda en Colombia confiesa que admira a Laureano, o por qué la mayoría del partido conservador decidió apoyar sin ambages a Petro.
Por lo demás, poco importa que Mockus persiga o investigue al delito. Al fin y al cabo, si es verdad que la impunidad en Colombia sobrepasa el 90%, qué son unos punticos más. De hecho, si logramos algo cercano a la impunidad absoluta, las fiestas de disfraces volverán a ser populares en los Andes, y la amistad Granados-Lombana seguirá para siempre inalterada. Incluso, gracias a la influencia que adquiriría Mockus en la Fiscalía, es probable que los colombianos tengamos que seguir su ejemplo y aprender las normas de la participación política debajo de un circo ¿No es eso más importante, que castigar el delito?

La reeleción de la Fiscal

Según el Tiempo de hoy y su canal CityTv la Fiscal Viviane Morales no podría integrar la terna para su reemplazo, porque la reelección está prohibida. La noticia es falsa, Morales sí puede integrar la terna. La anulación de los actos administrativos produce efectos ex tunc, es decir, se entiende que Morales jamás fue elegida y por tanto, si es escogida de nuevo, estaría ocupando el cargo por primera vez.

jueves, 1 de marzo de 2012

MITOS Y VERDADES DEL CASO DE VIVIANE MORALES

  1. El Consejo de Estado hizo lo que le decía la ley. MITO. En realidad la ley no dice nada, son los intérpretes los que hablan. En un típico caso de textura abierta como éste es difícil sustentar la decisión únicamente en una norma de un reglamento interno (Para una explicación de por qué es un caso de textura abierta, pulse aquí). Sobre todo, porque ya existen antecedentes en los cuales se les había permitido a la Corte Suprema de Justicia elegir a sus miembros con un menor quórum y porque el intérprete auténtico del acuerdo es la misma Corte Suprema.
  2. El Consejo ha detenido los procesos que Morales llevaba en la Fiscalía. MITO. Si eso pasa, la culpa sería de Santos no del Consejo de Estado. Primero, porque el mismo Consejo ha dicho que todas las decisiones tomadas por la fiscal quedarán en firme. Segundo, porque su reemplazo, Wilson Martínez, no es solo cercano y afín a todas las directivas jurídicas de Morales, sino porque a diferencia de ella es especialista en derecho penal y no tienen ningún cuestionamiento ético (ver artículo María Jimena Duzán). Si los miembros de la terna enviada por Santos son incapaces de llevar justa y cabalmente los procesos iniciados por Morales, la culpa es de quien los eligió, es decir, de Santos.
  3. La denuncia obedece a un complot uribista en contra de Morales. INCÓGNITA. Uno escucha a Ferleyn Espinosa y parece más un joven estudiante queriendo volverse famoso con un golpe de suerte, que el peón de una larga cadena de conspiraciones. De todos modos, caras vemos, corazones no.
  4. La decisión del Consejo de Estado obedece a consideraciones políticas. VERDADERO. Como bien advierte Kathleen Bartlet, incluso apagarse a la ley parte de una perspectiva política, defender el status quo. Por lo demás, el problema no está en tener posiciones políticas, que esto es inevitable, el problema está en negarlas, en creer que el derecho obedece a simples formulaciones matemáticas y que los magistrados son un extraño oráculo que solo aplican lo que dice la ley. Es por esto que es tan importante leer las consideraciones del Consejo de Estado. Él tiene que explicarnos por qué desde la ética política, fue correcto un fallo justificado en disposiciones legales tan oscuras como el reglamento interno de la Corte Suprema de Justicia.