martes, 28 de mayo de 2013

A mí que me expliquen


Confieso que celebro los acuerdos entre el gobierno y las FARC sobre el campo. Por fin, el Estado colombiano realizará acciones tan vitales como la actualización del catastro. Aun así, hay algunas preguntas que, creo, deberían responder las partes:

·         ¿Cuál es la legitimación de las FARC para hablar en nombre de los campesinos colombianos? ¿Se justifica que la guerrilla represente a una población cuyos territorios ha llenado de minas antipersonales y cuyos menores reclutó forzadamente? ¿No es injusto que el Estado negocie las políticas agrarias teniendo en cuenta a los verdugos, no a las víctimas?
·         ¿Sin diálogos, haría algo el Estado por mejorar la condición del campo? ¿Si las FARC no lo hubieran pedido, se habría actualizado el catastro y desarrollado una tributación verdaderamente redistributiva? ¿Así de ineficientes son los dirigentes colombianos que necesitan ser presionados por las FARC para cumplir con sus obligaciones mínimas?
·         ¿Cuál va a ser la relación entre lo pactado con las FARC y lo acordado con el bloque del Pacífico? ¿Son las normas del TLC compatibles con la protección al campo que se acordó entre las partes?
·         ¿Se incluye en la reforma agraria las tierras acumuladas por las FARC? ¿Se le devolverán estas tierras a sus anteriores dueños?
·         ¿En las negociaciones con las FARC, se tuvieron en cuenta variables macroeconómicas que afectan directamente al agro, como la revaluación del dólar? ¿Tendrá voz las FARC en la fijación de las políticas macroeconómicas?


Coda: Después de dos años de abandonar el canto, George Moustaki murió hoy en Niza a los 79 años. Egipcio de nacimiento, francés de nacionalidad, defensor de los argentinos, crítico de los dictadores, amante de Edith Piaf, enemigo de Franco, motociclista descuidado, músico talentoso, trotskista, perpetuador de Sacco y Vanzetti, Moustaki alcanzó la única inmortalidad posible para nosotros los humanos, aquella que da el arte.